incertidumbre intelectual

kcats28 2 septiembre 2009 0

La balsa paysandu 

Temores 


Bullen bajo el agua indecisos,
y hostigan el tiempo con intensas descargas.
Cardúmenes helados y escurridizos,
que cohabitan con sombras y noches largas.

La cadena perpetua del pienso y luego existo
mora en el fango hambriento del inconsciente,
como si fuera herencia la cruz de Cristo,
nos va dejando llagas en el pecho y la frente.

Y aún cuando dormido el cuerpo no se mueve,
e inocente descansa sin hacer bien ni mal,
no escapa de los cuervos que se entretienen
tejiendo, con sus vuelos, lo sobrenatural.

Se amparan en lo incierto y en la dualidad,
en el miedo al mañana y a la muerte misma,
y dejan al desnudo la fragilidad
de la historieta humana y del autor que firma.

¿Son acaso verdugos con tambores añejos?
¿Fluctúan en el tiempo venidos del infierno?
¿O son ecos vibrantes de un universo viejo,
que incrementó en su muerte un componente eterno?

No pretendo razones para ignorarlos,
mas les ruego, por Dios, no sean crueles,
enséñenme la forma de mitigarlos,
porque en el corazón, sus garras duelen.

Ay, pobrecilla de la ilusión más bella,
de ternura vestida con ropajes de cielo,
como sufre al contacto de la innoble huella
cuando pasa el salvaje martirio de los celos.

Ay no, no vengan con sus hordas de llanto,
no eleven la caótica bandera,
que en el amor no debe haber quebranto
ni temporales de angustia en primavera.

Lobos voraces que sitian la existencia.
¿Es que no conocen el verbo desistir?
Rindiendo culto a la diosa impermanencia,
inmovilizan al ser en el sufrir.

¿Sabrán, quizá, perdonarme mañana,
cuando mi tiempo no sueñe en el deseo?
¿Será ese el Cielo, el Edén o el Nirvana?
No sé, pero creo……….
Que el temor es creyente y el deseo es ateo.