Diario de clase

Pablo 21 Marzo 2014 0

sistema-educativo1



Para que nosotros mismos reflexionemos sobre lo que estamos haciendo bien o mal a la hora de educar a nuestros alumnos, a veces es necesario partir de una base la cual te ayude a analizar, tener un punto de referencia en el cuál se vean reflejados tus actos y a partir de eso  proponer nuevos cambios oportunos hacia la mejora, lo cual, normalmente no lo solemos hacer. Sin embargo, en la práctica docente cada vez es más habitual que el profesor reflexione sobre sus prácticas diarias y lo haga de manera escrita, a través de un diario de clase.

La primera acción es escribir en ese diario todo lo hacemos en nuestra práctica diaria dentro del aula como profesores, redactar una secuencia de sucesos, y una vez escrito la reflexión surge sola, es decir, en el mismo momento que lo estamos escribiendo ya van surgiendo nuevas ideas de mejora, nuevos proyectos a realizar, cambios que son necesarios, etc.

Con esto el profesor consigue realizar su propio autoanálisis y autoevaluación  y se da cuenta si lo que está haciendo lo hace de forma correcta o no y  su  lado más investigador e innovador se va desarrollando y esto se ve reflejado de manera muy influyente a la hora de impartir una clase. También nos permite hacer un seguimiento continuo del alumnado, ver cuáles son los que presentan mayores dificultades y proponer nuevas formas para ayudarles en su aprendizaje, observar cuáles son sus reacciones ante cualquier actividad, proyecto, juego, trabajo en grupo, etc…de todo ello el profesor toma nota y esto le ayudará a plantearse sus clases de una forma u otra.

Es por ello que el papel que este instrumento puede ejecutar a la hora de innovar es esencial ya que se toma como base y se analiza profundamente antes de plantear cualquier actividad. Si una materia se ha impartido de una manera y la reacción de los alumnos no ha sido del todo buena o éstos no han adquirido los conocimientos necesarios se plantear de otra manera donde la creatividad y el compañerismos se fomente a la hora de innovar y todo esto se deduce después de haber analizado el diario de clase ya que a partir del diario se puede visualizar de forma sencilla las principales características de las clases en cuanto a qué contenido se trabaja y cómo se hace.

Así, como venimos diciendo, la información obtenida del análisis del diario es una referencia muy valiosa para proponerse cambios en el aula y/o innovaciones curriculares.

La utilización de este instrumento como práctica habitual se debe seguir haciendo, ya que es un instrumento de formación permanente y la ayuda que te puede prestar a la hora de realizar transformaciones en tu ámbito de trabajo es esencial.