Más sobre ese viaje al más allá…

mariagg2005 30 Junio 2010 0


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Semejantes a los viajes iniciáticos a la muerte y con el fin igualmente de que el futuro destino fuera benevolente con el que dejaba la vida terrenal, colocados  en la mano, el pecho o la boca del muerto, han ido apareciendo estos textos escritos en verso con referencias al otro mundo, en tumbas de diversos lugares de Grecia con fecha  aproximada del 400 a. C.

Hay diferentes fases del viaje del alma que pasa por distintos estadios:

Muerte y catábasis del alma

Esto es obra de Mnemósine.
Cuando uno esté en trance de morirse (cubierto) por el velo de tinieblas,
tan pronto como el ánima deje atrás la luz del sol,
hacia la bien construida morada de Hades.

Topografía infernal y primera prueba

Hallarás, a la izquierda de la mansión de Hades, una fuente,
y cerca de ella, erguido, un albo ciprés.
Allí, al bajar, las ánimas de los muertos se refrescan.
¡A esa fuente no te allegues de cerca ni un poco!
Pero más adelante hallarás, de la laguna de Mnemósine
agua que fluye fresca. Y a su orilla hay unos guardianes.
Ellos te preguntarán, con sagaz discernimiento,
por qué investigas las tinieblas del Hades sombrío.
«¿Quién eres? ¿De dónde eres?»
Y tú les dirás absolutamente toda la verdad.
Di: ¨Hijo de Tierra soy y de Cielo estrellado;
mas mi estirpe es celeste. Sabedlo también vosotros.
De sed estoy seco y me muero. Dadme, pues, enseguida,
a beber agua fresca de la laguna de Mnemósine».
Y de cierto que consultarán con la reina subterránea,
y te darán a beber de la laguna de Mnemósine.
Así que, una vez que hayas bebido, también tú te irás por la sagrada vía
por la que los demás iniciados y bacos avanzan, gloriosos.

La entrevista con Perséfone

Saludo a Plutón y a Perséfone.
Vengo de entre puros, pura, reina de los seres subterráneos,
Eucles, Eubuleo y demás dioses inmortales.
Pues también yo me precio de pertenecer a vuestra estirpe bienaventurada,
pero me sometió el hado y el que hiere desde los astros con el rayo.
y he pagado el castigo que corresponde a acciones impías.
Salí volando del penoso ciclo de profundo pesar,
me lancé con ágiles pies a por la ansiada corona
y me sumí bajo el regazo de mi señora, la reina subterránea.
Ahora vengo como suplicante junto a la casta Perséfone,
por ver si, benévola, me envía a la morada de los límpidos.
«Entra en la pradera sacra, pues el iniciado está libre de castigo».

La suerte final del alma

Y tú irás bajo tierra, cumplidos los mismos ritos que los demás felices,
hacia las sacras praderas y sotos de Perséfone.
Y enseguida reinarás con los demás héroes.

(Descenso a los infiernos atribuido a Orfeo)